11 de julio de 2026
Cuánto te cuesta no coger el teléfono siendo fontanero (con números)
Respuesta corta: depende de cuántas llamadas se te escapen y de lo que vale un aviso tuyo; con la cuenta de abajo lo sacas en dos minutos. Cada llamada perdida en horario de obra es, en fontanería, un aviso que se lleva otro: el cliente con una fuga activa no deja mensaje ni espera tu llamada de vuelta, marca el siguiente número de Google. Vamos a hacer la cuenta entera, sin humo.
La cuenta, paso a paso
Los datos que necesitas (todos los tienes en tu móvil):
- Llamadas perdidas a la semana: abre el registro de llamadas y cuenta las de números desconocidos que no cogiste o devolviste horas tarde.
- Lo que vale un aviso tuyo: lo que cobras por un aviso típico (fuga, atasco, cambio de grifería, sifón, cisterna). Pon el tuyo real.
- Cuántas se habrían cerrado: aquí hay que suponer. En la calculadora partimos de que una llamada atendida a tiempo se cierra el 30 % de las veces y de que, en urgencias, el 60 % de la llamada perdida se va al siguiente. Son supuestos nuestros, no cifras del sector, y puedes cambiarlos.
La fórmula, con un ejemplo inventado (4 llamadas perdidas a la semana y un aviso de 180€):
4 llamadas × 4,3 semanas × 30 % de cierre × 180€ × 0,6 = unos 560€ al mes.
Con el doble de llamadas perdidas, el doble. Y esto es solo el aviso inmediato: no cuenta lo que viene detrás. Pon tus números en la calculadora: ahí están los supuestos a la vista para que los ajustes.
Lo que no sale en la cuenta (y duele más)
Un aviso casi nunca vale solo lo que se cobra ese día. El cliente al que le resolviste la fuga es el que luego te llama para cambiar el plato de ducha (900€), para la reforma del baño (4.000€) y el que te pasa el teléfono de su cuñada. Cada llamada perdida corta esa cadena entera de raíz: no pierdes un trabajo, pierdes un cliente para años.
Y hay un segundo efecto silencioso: el que llamó dos veces y no contestaste ya te tiene fichado como "no cogen el teléfono". Aunque le devuelvas la llamada por la tarde, la primera impresión juega en contra.
Por qué no se arregla "estando más pendiente"
Porque el problema no es de voluntad, es físico: no puedes soldar un tubo y coger el teléfono a la vez. Las llamadas entran justo en horario de obra, que es exactamente cuando no puedes atenderlas. Estar más pendiente solo significa interrumpir trabajos (y quedar mal con el cliente que tienes delante) o seguir perdiendo llamadas (y quedar mal con el que llama). Las dos opciones son malas.
Qué puedes hacer desde hoy
- Mide. Una semana contando llamadas perdidas en el registro. Sin el número, esto es una sensación; con el número, es una decisión.
- Mata el silencio. Respuesta automática de WhatsApp Business honesta: "Estoy en obra. Dime qué necesitas y dónde, y te llamo en cuanto salga." No recupera las urgencias, pero salva parte del resto.
- Pon a alguien a devolver las llamadas. Un desvío a alguien de confianza en tus horas de obra, o un hueco fijo al salir para devolverlas todas, las urgentes primero. La respuesta por WhatsApp a la llamada perdida y la recepción de llamadas por voz las tenemos en evaluación: no van incluidas en ninguna cuota. Lo que sí configuramos hoy es lo de después: las solicitudes de tu web y tu correo en un solo sitio, la agenda de visitas y el seguimiento de cada presupuesto, preparado en borrador para que lo envíes tú.
Si quieres saber tu número, juega con la calculadora con tus datos, o háblanos de tu empresa. A partir de ahí, tú decides si el agujero se queda abierto.